lunes, 19 de marzo de 2012

módulo 17. El Vanguardismo en Latinoamérica

EL VANGUARDISMO EN LATINOAMÉRICA.

César Vallejo y el vanguardismo



El DOLOR DE LAS CINCO VOCALES
Vez
lo
que
es
pues
yo
ya
no.
La
cruz
da
luz
sin
fin


Vallejo y la poesía en prosa.

VOY A HABLAR DE LA ESPERANZA
Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente.
Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo ya causa ni carece de causa. ¿Qué sería su causa? ¿Dónde está aquello tan importante, que dejase de ser su causa? Nada es su causa; nada ha podido dejar de ser su causa. ¿A qué ha nacido este dolor, por sí mismo? Mi dolor es del viento del norte y del viento del sur, como esos huevos neutros que algunas aves raras ponen del viento. Si hubiera muerto mi novia, mi dolor sería igual. Si la vida fuese, en fin, de otro modo, mi dolor sería igual. Hoy sufro desde más arriba. Hoy sufro solamente.
Miro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi sufrimiento, que de quedarme ayuno hasta morir, saldría siempre de mi tumba una brizna de yerba al menos. Lo mismo el enamorado. ¡Qué sangre la suya más engendrada, para la mía sin fuente ni consumo!
Yo creía hasta ahora que todas las cosas del universo eran, inevitablemente, padres o hijos. Pero he aquí que mi dolor de hoy no es padre ni es hijo. Le falta espalda para anochecer, tanto como le sobra pecho para amanecer y si lo pusiesen en la estancia oscura, no daría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría sombra. Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente.
Hallazgo de la vida
¡Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida. ¡Señores! Ruego a ustedes dejarme libre un momento, para saborear esta emoción formidable, espontánea y reciente de la vida, que hoy, por la primera vez, me extasía y me hace dichoso hasta las lágrimas.
Mi gozo viene de lo inédito de mi emoción. Mi exultación viene de que antes no sentí la presencia de la vida. No la he sentido nunca. Miente quien diga que la he sentido. Miente y su mentira me hiere a tal punto que me haría desgraciado. Mi gozo viene de mi fe en este hallazgo personal de la vida, y nadie puede ir contra esta fe. Al que fuera, se le caería la lengua, se le caerían los huesos y correría el peligro de recoger otros, ajenos, para mantenerse de pie ante mis ojos.
Nunca, sino ahora, ha habido vida. Nunca, sino ahora, han pasado gentes. Nunca, sino ahora, ha habido casas y avenidas, aire y horizonte. Si viniese ahora mi amigo Peyriet, les diría que yo no le conozco y que debemos empezar de nuevo. ¿Cuándo, en efecto, le he conocido a mi amigo Peyriet? Hoy sería la primera vez que nos conocemos. Le diría que se vaya y regrese y entre a verme, como si no me conociera, es decir, por la primera vez.
Ahora yo no conozco a nadie ni nada. Me advierto en un país extraño, en el que todo cobra relieve de nacimiento, luz de epifanía inmarcesible. No, señor. No hable usted a ese caballero. Usted no lo conoce y le sorprendería tan inopinada parla. No ponga usted el pie sobre esa piedrecilla: quién sabe no es piedra y vaya usted a dar en el vacío. Sea usted precavido, puesto que estamos en un mundo absolutamente inconocido.
¡Cuán poco tiempo he vivido! Mi nacimiento es tan reciente, que no hay unidad de medida para contar mi edad. ¡Si acabo de nacer! ¡Si aún no he vivido todavía! Señores: soy tan pequeñito, que el día apenas cabe en mí!
Nunca, sino ahora, oí el estruendo de los carros, que cargan piedras para una gran construcción del boulevard Haussmann. Nunca, sino ahora avancé paralelamente a la primavera, diciéndola: «Si la muerte hubiera sido otra...». Nunca, sino ahora, vi la luz áurea del sol sobre las cúpulas de Sacre-Coeur. Nunca, sino ahora, se me acercó un niño y me miró hondamente con su boca. Nunca, sino ahora, supe que existía una puerta, otra puerta y el canto cordial de las distancias.
¡Dejadme! La vida me ha dado ahora en toda mi muerte.



Vicente Huidobro


Vicente García-Huidobro Fernández (n. Santiago, Chile; 10 de enero de 1893 - f. Cartagena, Chile; 2 de enero de 1948), mejor conocido como Vicente Huidobro, fue un poeta. Creador y exponente del creacionismo, es considerado uno de los cuatro grandes de la poesía chilena, junto con Neruda, De Rokha y Mistral.

Tras pasar sus primeros años en Europa, entró en 1907 al Colegio San Ignacio en Santiago, perteneciente a la Compañía de Jesús. Cursó estudios de literatura en la Universidad de Chile y publicó Ecos del alma en Santiago (1911), de tendencia modernista. Al año siguiente se casó con Manuela Portales Bello. Funda y dirige la revista Musa Joven, donde apareció parte de su libro posterior Canciones en la Noche y su primer caligrama, Triángulo armónico.

En 1913 dirige con Carlos Díaz Loyola (nombre real para Pablo de Rokha) los tres números de la revista Azul y publica los libros de poemas La Gruta del Silencio y Canciones en La Noche.

En 1914 dicta la conferencia Non Serviam, que refleja su credo estético. En Pasando y Pasando expone sus dudas religiosas y sus críticas contra los jesuitas, lo que le vale reproches por su familia. Publica también ese año Las Pagodas Ocultas (1916), libro de "salmos, poemas en prosa y ensayos", que firma por primera vez con el nombre Vicente Huidobro.


Triángulo armónico, primer caligrama de Vicente.


En 1916 viajó a Buenos Aires junto a Teresa Wilms Montt a quien había rescatado de un convento y pronunció canción de la vida y el futuro de Chile y del mundo entero, donde esbozó su teoría creacionista. Ese mismo año embarca rumbo a Europa con su mujer e hijos; de paso por Madrid conoce a Rafael Cansinos Assens, con quien había mantenido una relación epistolar desde 1914. Se instala en París de la Primera Guerra y publica Adán (1916), obra que cierra el período inicial de su formación. En Argentina habría editado El espejo de agua (1916), obra breve compuesta por nueve poemas con que Huidobro, aunque todavía incipientemente, inicia su nueva forma estética.

En 1917 colabora en la revista Nord-Sud dirigida por Pierre Reverdy junto a Guillaume Apollinaire, Tristan Tzara, Jean Cocteau, André Breton, Louis Aragón, Max Jacob y otros, hasta que una disputa con su director lo aleja de este medio. Se relaciona con las vanguardias parisinas de la época: Pablo Picasso, Juan Gris, Jacques Lipchitz, Francis Picabia, Joan Miró, Max Ernst, Paul Éluard y Blaise Cendrars, además de los anteriormente nombrados. Publica Horizon Carré (1917) que incluye poemas que habían aparecido en El espejo de agua, traducidos al francés con la ayuda de Juan Gris y presentados con una composición tipográfica más avanzada.

En otoño de 1918 Huidobro viaja a Madrid, iniciando una serie de viajes anuales a esa ciudad. Allí toma contacto con Robert y Sonia Delaunay, refugiados en España, y reanuda su amistad con Rafael Cansinos Assens. En el café Pombo se relaciona con Guillermo de Torre, Isaac del Vando-Villar, Mauricio Bacarisse y Ramón Gómez de la Serna, entre otros, y divulga las vanguardias parisinas y su mismo movimiento creacionista, que dará paso además al movimiento ultraico o Ultraísmo. Se cartea con Tristan Tzara y colabora en su revista Dada. En Madrid publica simultáneamente cuatro libros en 1918, Hallali y Tour Eiffel en francés; Poemas Árticos y Ecuatorial en español y reeditaría El Espejo de Agua. En 1919, en otro de sus viajes a Madrid, llevaba consigo, según Rafael Cansinos Assens, el borrador de un «Voyage en parachute» primer esbozo de lo que seria posteriormente Altazor. Hace cursos diversos sobre ciencias en diversas universidades y se interesa además por conocimientos esotéricos: astrología, alquimia, cábala antigua y ocultismo en general.

En 1920 sigue escribiendo en París y colabora junto a Amédée Ozenfant y Le Corbusier en L' Esprit Nóuveau, revista dirigida por Paul Dermée, además en La Bataille Littéraire, La Vie des Lettres, Le Coeur á Barbe y Actino; y, escribe también para las revistas ultraístas españolas: Grecia, la Revista Cervantes, Tableros y Ultra. En El Liberal de Madrid, Enrique Gómez Carrillo publica una entrevista a Pierre Reverdy, quien se atribuye la paternidad del creacionismo y acusa a Huidobro de antedatar la edición de El espejo de agua. Grecia solidariza con Huidobro y éste viaja a Madrid, entre agosto y septiembre, a refutar a Enrique Gómez Carrillo.

Ideario del Creacionismo
El creacionismo pretende hacer de la poesía un instrumento de creación absoluta. La poesía hallaría su significado en ella misma, obviando la función referencial del lenguaje, es decir, el mundo de los objetos sería secundario, creando un mundo referencial de la propia poesía. Así, el objeto en sí es el poema, no de lo que trate el poema.
Desde el creacionismo se pretendió crear una suerte de «álgebra del lenguaje», de forma que los signos lingüísticos adquieran valor por su capacidad para reflejar belleza y no por el objeto al que se haga referencia, por su significado sustancial.
Del creacionismo, que influyó en poetas como Juan Larrea y Gerardo Diego, ha perdurado sobre todo el afán de renovación léxica y de creación de imágenes y metáforas.

Además como afirma Hernando Urriago en su artículo "Los alcances del Creacionismo: cuatro poemas de Vicente Huidobro", dicho movimiento aspira a la superación final sobre la naturaleza a partir de la instauración del poeta como un demiurgo": "Esto explica,en parte, el talante del Creacionismo, cuyos elementos estructurantes quedan ampliamente sugeridos en Non serviam: por un lado, búsqueda de un espacio verbal libre mediante la imaginación, la negación y la reconstrucción de la Naturaleza; por el otro, un contramovimiento desde la Naturaleza hacia reinos desconocidos y jardines lejanos o interiores, con lo cual el poeta aspiraría al tránsito del Hombre-Espejo al Hombre-Dios".

Las relaciones difíciles, de ruptura y re-unión con la Naturaleza son un tema fundamental en la poesía de Huidobro y en la formulación de su estética como vemos en el poema Non Serviam:

Non serviam*
Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos
sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non
serviam.

Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en
las lejanías:“No te serviré”.
La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste,
quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: “Eres una
viejecita encantadora”.
Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo.
No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado
de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.
El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo
la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.
Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.
El poeta dice a sus hermanos: “Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que
imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de
nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros
ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?
”Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa).
Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos
pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.
”Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber
otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros
también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que
espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear,
por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a
él”.
Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás
de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de
ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas,
tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.
Y ya no podrás decirme: “Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo... los
míos son mejores”.
Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y
que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus
pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu
trampa.
Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te
maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa
enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya
tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.
Una nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en
tierra y te saludo muy respetuosamente.

Altazor


PREFACIO

Nací a los treinta y tres años, el día de la muerte de Cristo; nací en el Equinoccio, bajo las hortensias y los aeroplanos del calor.
Tenía yo un profundo mirar de pichón, de túnel y de automóvil sentimental. Lanzaba suspiros de acróbata.
Mi padre era ciego y sus manos eran más admirables que la noche.
Amo la noche, sombrero de todos los días.
La noche, la noche del día, del día al día siguiente.
Mi madre hablaba como la aurora y como los dirigibles que van a caer. Tenía cabellos color de bandera y ojos llenos de navíos lejanos.
Una tarde, cogí mi paracaídas y dije: «Entre una estrella y dos golondrinas.» He aquí la muerte que se acerca como la tierra al globo que cae.
Mi madre bordaba lágrimas desiertas en los primeros arcoiris.
Y ahora mi paracaídas cae de sueño en sueño por los espacios de la muerte.
El primer día encontré un pájaro desconocido que me dijo: «Si yo fuese dromedario no tendría sed. ¿Qué hora es?» Bebió las gotas de rocío de mis cabellos, me lanzó tres miradas y media y se alejó diciendo: «Adiós» con su pañuelo soberbio.
Hacia las dos aquel día, encontré un precioso aeroplano, lleno de escamas y caracoles. Buscaba un rincón del cielo donde guarecerse de la lluvia.
Allá lejos, todos los barcos anclados, en la tinta de la aurora. De pronto, comenzaron a desprenderse, uno a uno, arrastrando como pabellón jirones de aurora incontestable.


…..

CANTO I

Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus
( ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de
ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce
( de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar
( de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo

Solo como una nota que florece en las alturas del
vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni
( belleza

¿En dónde estás Altazor?
La nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me arrastra según la ley de las atracciones
….

Piensas que no importa caer eternamente si se
( logra escapar
¿No ves que vas cayendo ya?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral
Y si queriendo alzarte nada has alcanzado
Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo
( de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo

Acaso encuentres una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios
Cae
Cae eternamente
Cae al fondo del infinito

Cae al fondo del tiempo
Cae al fondo de ti mismo
Cae lo más bajo que se pueda caer
Cae sin vértigo
A través de todos los espacios y todas las edades

A través de todas las almas de todos los anhelos y
( todos los naufragios
Cae y quema al pasar los astros y los mares
Quema los ojos que te miran y los corazones que
( te aguardan
Quema el viento con tu voz
El viento que se enreda en tu voz

Y la noche que tiene frío en su gruta de huesos
Cae en infancia
Cae en vejez
Cae en lágrimas
Cae en risas

Cae en música sobre el universo
Cae de tu cabeza a tus pies
Cae de tus pies a tu cabeza
Cae del mar a la fuente
Cae al último abismo de silencio
…

Soy todo el hombre
El hombre herido por quién sabe quién
Por una flecha perdida del caos
Humano terreno desmesurado
Sí desmesurado y lo proclamo sin miedo
Desmesurado porque no soy burgués ni raza fatigada
Soy bárbaro tal vez
Desmesurado enfermo
Bárbaro limpio de rutinas y caminos marcados 365
No acepto vuestras sillas de seguridades cómodas
Soy el ángel salvaje que cayó una mañana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Anti poeta
Culto
Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus pro-
( blemas
Solitario como una paradoja
Paradoja fatal
Flor de contradicciones bailando un fox-trot
Sobre el sepulcro de Dios
Sobre el bien y el mal
Soy un pecho que grita y un cerebro que sangra
Soy un temblor de tierra
Los sismógrafos señalan mi paso por el mundo

…

CANTO II

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en paloma
Al irte dejas una estrella en tu sitio
Dejas caer tus luces como el barco que pasa
Mientras te sigue mi canto embrujado
Como una serpiente fiel y melancólica
Y tú vuelves la cabeza detrás de algún astro
¿Qué combate se libra en el espacio?
…

Traes en ti el recuerdo de otras vidas más altas
De un Dios encontrado en alguna parte
Y al fondo de ti misma recuerdas que eras tú
El pájaro de antaño en la clave del poeta
Sueño en un sueño sumergido
…
CANTO III

Romper las ligaduras de las venas
Los lazos de la respiración y las cadenas
De los ojos senderos de horizontes
Flor proyectada en cielos uniformes
El alma pavimentada de recuerdos
Como estrellas talladas por el viento

…

Basta señora arpa de las bellas imágenes
De los furtivos comos iluminados
Otra cosa otra cosa buscamos
Sabemos posar un beso como una mirada
Plantar miradas como árboles
Enjaular árboles como pájaros
Regar pájaros como heliotropos
Tocar un heliotropo como una música
Vaciar una música como un saco
Degollar un saco como un pingüino
Cultivar pingüinos como viñedos
Ordeñar un viñedo como una vaca
Desarbolar vacas como veleros
Peinar un velero como un cometa
Desembarcar cometas como turistas
Embrujar turistas como serpientes
Cosechar serpientes como almendras
Desnudar una almendra como un atleta
Leñar atletas como cipreses
Iluminar cipreses como faroles
Anidar faroles como alondras
Exhalar alondras como suspiros
Bordar suspiros como sedas
Derramar sedas como ríos
Tremolar un río como una bandera
Desplumar una bandera como un gallo
Apagar un gallo como un incendio
Bogar en incendios como en mares
Segar mares como trigales
Repicar trigales como campanas
Desangrar campanas como corderos
Dibujar corderos como sonrisas
Embotellar sonrisas como licores
Engastar licores como alhajas
Electrizar alhajas como crepúsculos
Tripular crepúsculos como navíos
Descalzar un navío como un rey
Colgar reyes como auroras
Crucificar auroras como profetas
Etc. etc. etc.
Basta señor violín hundido en una ola ola
Cotidiana ola de religión miseria
De sueño en sueño posesión de pedrerías

…

Y puesto que debemos vivir y no nos suicidamos
Mientras vivamos juguemos
El simple sport de los vocablos
De la pura palabra y nada más
….

CANTO IV

No hay tiempo que perder
Enfermera de sombras y distancias
Yo vuelvo a ti huyendo del reino incalculable
De ángeles prohibidos por el amanecer

…

No hay tiempo que perder
Para hablar de la clausura de la tierra y la llegada
del día agricultor a la nada amante de lotería sin
proceso ni niño para enfermedad pues el dolor
imprevisto que sale de los cruzamientos de la espera
en este campo de la sinceridad nueva es un poco
negro como el eclesiástico de las empresas para
la miseria o el traidor en retardo sobre el agua que
busca apoyo en la unión o la disensión sin reposo
de la ignorancia Pero la carta viene sobre la ruta y
la mujer colocada en el incidente del duelo conoce
el buen éxito de la preñez y la inacción del deseo
pasado de la ventaja al pueblo que tiene inclinación
por el sacerdote pues él realza de la caída y se hace
más íntimo que el extravío de la doncella rubia
o la amistad de la locura
…

Y las golondrinas el verano
No hay tiempo que perder
Ya viene la golondrina monotémpora
Trae un acento antípoda de lejanías que se
( acercan Viene gondoleando la golondrina
Al horitaña de la montazonte
La violondrina y el goloncelo
Descolgada esta mañana de la lunala
Se acerca a todo galope
Ya viene viene la golondrina
Ya viene viene la golonfina
Ya viene la golontrina
Ya viene la goloncima
Viene la golonchína Viene la golonclima
Ya viene la golonrima
Ya viene la golonrisa
La golonniña
La golongira La golonlira
La golonbrisa
La golonchilla
Ya viene la golondía
Y la noche encoge sus uñas como el leopardo Ya viene la golontrina
Que tiene un nido en cada uno de los dos calores
Como yo lo tengo en los cuatro horizontes
Viene la golonrisa
Y las olas se levantan en la punta de los pies
Viene la golonniña
Y siente un vahído la cabeza de la montaña
Viene la golongira
Y el viento se hace parábola de sílfides en orgía
Se llenan de notas los hilos telefónicos Se duerme el ocaso con la cabeza escondida
Y el árbol con el pulso afiebrado
Pero el cielo prefiere el rodoñol
Su niño querido el rorreñol
Su flor de alegría el romiñol
200 Su piel de lágrima el rofañol
Su garganta nocturna el rosolñol
El rolañol
El rosiñol
No hay tiempo que perder
…

CANTO V

Aquí comienza el campo inexplorado
Redondo a causa de los ojos que lo miran
Y profundo a causa de mi propio corazón
Lleno de zafiros probables
De manos de sonámbulos De entierros aéreos
Conmovedores como el sueño de los enanos
O el ramo cortado en el infinito
Que trae la gaviota para sus hijos
Hay un espacio despoblado
…

Los cerros se lanzan pájaros a la cara
Amanecer con esperanza de aeroplanos
Bajo la bóveda que cuela la luz desde tantos siglos
Amor y paciencia de columna central
Nos frotamos las manos y reímos Nos lavamos los ojos y jugamos

El horizonte es un rinoceronte
El mar un azar
El cielo un pañuelo
La llaga una plaga Un horizonte jugando a todo mar se sonaba con
( el cielo después de las siete plagas de Egipto
El rinoceronte navega sobre el azar como el co-
( meta en su pañuelo lleno de plagas
…

CANTO VI

Alhaja apoteosis y molusco
Anudado
noche
nudo
El corazón Esa entonces dirección
nudo temblando
Flexible corazón la apoteosis
Un dos tres
cuatro Lágrima
mi lámpara
y molusco
El pecho al melodioso
Anudado la joya Con que temblando angustia
Normal tedio
Sería pasión
Muerte el violoncelo
Una bujía el ojo Otro otra
Cristal si cristal era
Cristaleza
Magnetismo
…

CANTO VII

Al aia aia
ia ia ia aia ui
Tralalí
Lali lalá Aruaru
urulario
Lalilá
Rimbibolam lam lam
Uiaya zollonario
lalilá Monlutrella monluztrella
lalolú
Montresol y mandotrina
Ai ai
Montesur en lasurido Montesol
Lusponsedo solinario
Aururaro ulisamento lalilá
Ylarca murllonía
Hormajauma marijauda Mitradente
Mitrapausa
Mitralonga
Matrisola
matriola Olamina olasica lalilá
Isonauta
Olandera uruaro
Ia ia campanuso compasedo Tralalá
Aí ai mareciente y eternauta
Redontella tallerendo lucenario
Ia ia
Laribamba
Larimbambamplanerella Laribambamositerella
Leiramombaririlanla
lirilam
Ai i a
Temporía Ai ai aia
Ululayu
lulayu
layu yu
Ululayu ulayu
ayu yu
Lunatando
Sensorida e infimento
Ululayo ululamento Plegasuena
Cantasorio ululaciente
Oraneva yu yu yo
Tempovío
Infilero e infinauta zurrosía 55 Jaurinario ururayú
Montañendo oraranía
Arorasía ululacente
Semperiva
ivarisa tarirá Campanudio lalalí
Auriciento auronida
Lalalí
Io ia
iiio Ai a i a a i i i i o ia


Glíglico
De Wikipedia, la enciclopedia libre


El glíglico es un lenguaje creado por Julio Cortázar y presente en su novela Rayuela, cuyo capítulo 68, que evoca una escena erótica, está completamente escrito en él. Se trata de un lenguaje musical que se interpreta como un juego, además de ser un lenguaje exclusivo, compartido por los enamorados, que los aísla del resto del mundo.


Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
Julio Cortázar, Rayuela, capítulo 68

Inmiscusión terrupta de Julio Cortázar, Último round.
Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo.
-¡Asquerosa! –brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivolarle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abroncojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de ésas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgándose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas.
-¡Payahás, payahás! –crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué.
-¿Te das cuenta? –sinterruge la señora Fifa.
-¡El muy cornaputo! –vociflama la Tota.
Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofifas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas.


Aunque a primera vista parece carecer de sentido, una lectura más detallada permite ver que en realidad es bastante comprensible. El glíglico tiene la misma sintaxis y morfología que el español, usando palabras normales con otras inventadas pero reconocibles como sustantivos o verbos, y puntuando correctamente las frases. Una posible fuente de inspiración es el Jabberwocky de Lewis Carroll. Hay posibles antecedentes entre los poetas de la vanguardia latinoamericana, como Vicente Huidobro u Oliverio Girondo.

PREGUNTAS:

1- ¿En el poema “Voy a hablar de la esperanza” de César Vallejo, ¿por qué sufre el poeta?
2- En ese mismo poema, ¿qué consecuencias le trae el sufrimiento a su percepción de la realidad?
3- En el “Triángulo Armónico” de Huidobro ¿qué proporciona al poema la disposición espacial de los versos?
4- ¿Qué postula el Creacionismo?
5- ¿Qué representa la caída en el poema Altazor?
6- ¿Qué tipo de focalización presenta la voz poética en los diferentes cantos?
7- ¿Hacia dónde evoluciona el poema en relación al sentido y al sonido de las palabras?
8- ¿Qué es el gíglico y qué relación tiene con el vanguardismo?

sábado, 17 de marzo de 2012

md. 18: Ventura García Calderón y la zoofilia en la literatura peruana

Ventura García Calderón

Ventura y Desventura de García Calderón
Un personaje que crece más allá de las polémicas y el siglo.
de Caretas 1590

Hace 40 años, el 27 de octubre de 1959, murió Ventura García Calderón en París. La historia, no el azar, habían hecho que naciera en esa misma ciudad, el 23 de febrero de 1886: su padre, Francisco García Calderón, fue el presidente de la República que por no acceder a la mutilación del Perú, fue remitido prisionero a Chile, y luego marchó al exilio parisiense. Ventura vivió casi todo el tiempo en el exterior, pero pasó buena parte de su infancia y su juventud en el Perú. Presenció el '95 con balas, el de la revolución de Nicolás de Piérola, desde su casona del centro de Lima, donde aprendió a "esquivar el proyectil que atraviesa la blanda quincha de las paredes". El siguiente texto traza una imagen de este personaje que mantiene vigencia como maestro de cultura y peruanidad, y como heraldo de un Perú en que no haya prejuicios raciales, ni abismo social, ni intolerancia política.

VENTURA García Calderón es uno de los personajes más extraordinarios de la cultura peruana de todos los tiempos. No temo exagerar si lo ubico como el más culto y refinado de los cronistas latinoamericanos del siglo XX y uno de los más altos exponentes en nuestro idioma de eso que los alemanes definen, con acierto, como prosa artística. Tuvo, además, una existencia rica en aventuras.
Sé que para muchos herejes esto puede sonar a herejía. No hay tal cosa. Ventura García Calderón es un ser admirable, más allá de generaciones, ideologías o partidos. "De ninguna gloria extinta renunciamos", escribió en Materiales para un Discurso a la Nación Peruana. Estimo que las actuales y las futuras generaciones de peruanos, en particular escritores y periodistas, no sabrán lo que se pierden si no se encuentran con Ventura.
En las polémicas de los años treinta, Manuel Seoane, apuntalado por Luis Alberto Sánchez, escribió en "La Tribuna" un artículo en apariencia demoledor titulado "Filtrando a los García Calderón".
El texto presentaba a los hermanos Francisco y Ventura como encarnación del oligárquico Partido Civil. En suma, el texto inicialmente publicado anónimamente sostenía: "Si buscáramos la diferencia sustantiva entre la generación de 1905 y la de 1920 habríamos de afirmar que consiste en el sentido individual de la primera y el sentido social de la segunda". "La generación de 1905 amó el adjetivo y la frase. La generación de 1920 cultiva la estadística".
No era exacto lo referente a la primera, puesto que generalizaba en demasía. No es lo mismo la prosa rica en adjetivos de José de la Riva-Agüero y el estilo sobrio de Francisco García Calderón, o el preciso como un estilete de Ventura. Por lo demás, la estadística es sólo un instrumento. George J. Stigler, Premio Nobel de Economía 1982, ha recordado que la verdad existió antes de que se inventara la estadística.


Se reprochó a los García Calderón desconocimiento y hasta desamor del Perú. Absolutamente falso. Se puede discrepar con juicios políticos de Francisco, sobre todo los referentes a la necesidad de dictaduras ilustradas, incluida la de Porfirio Díaz (¡!); pero hay que recordar que eso era un poco un sello de generación en la gente ilustrada de nuestra América a principios de siglo.
En todo caso, ambos hermanos tuvieron siempre al Perú y los peruanos como norte de su pensamiento y su dolor.
Ventura se labró una temprana gloria europea; pero nunca olvidó a los peruanos, incluidos los más abatidos. "Algunos de nosotros", escribió en el intenso ensayo ya mencionado, "proponía hace ya veinte años una cátedra obligatoria de lenguaje quechua en la Universidad de San Marcos para entendernos con nuestro hermano indio".

DE ARMAS TOMAR

Ciertamente, Ventura no procedía de familia menesterosa. Tampoco era, como Riva Agüero, muchacho acaudalado. Pertenecían, eso sí, a esas familias patricias que, a diferencia de los nuevos ricos de hoy, poseían vastas bibliotecas con libros que leían. Aún no se habían patentado los best-sellers.
Como tampoco existía entonces la Universidad Católica, Ventura fue sanmarquino. En esa época la Casona no se había aún erigido en baluarte de clase media pobre. Era ya, para plagiar a Juan Gonzalo Rose, "foro de inquietudes, plaza de victorias".
Un episodio basta para indicar la hombría de Ventura. Ocurrió en 1911, cuando Augusto Bernardino Leguía, ya con ínfulas de tirano, hizo apresar a Riva-Agüero, también alumno de San Marcos, porque éste había protestado frente a una negación de amnistía para conjurados contra su régimen. La prisión del futuro marqués indignó a los estudiantes. Ventura cuenta cómo, después de un discurso del extraordinario orador que era José María de la Jara y Ureta, la muchachada se enardeció.
Cuenta Ventura: "Entonces grito yo: `¡A Palacio!' y la juventud nos sigue hasta la Plaza de Armas, donde la guardia montada persigue a los manifestantes con el sable al aire. Suenan algunos disparos. Nos matan a un estudiante, desbaratando al grupo que nos sigue. Un mozo de veintiséis años se ha quedado solo y vociferando. Sin armas, con un bastón en la mano, cogiendo la brida de los caballos para increpar a los jinetes, consigue llegar a una puerta lateral del Palacio en donde la guardia poniéndole las bayonetas al pecho quiere en vano detener al energúmeno. Ya sube por un corredor solitario del Ministerio de Relaciones Exteriores convocando a gritos e injurias al ministro que llega todo lívido y balbucea: `Cálmese usted, doctor'. Sacudiéndole por las solapas con las mejores injurias de su repertorio limeño, el energúmeno exige la libertad de Riva-Agüero si no se quiere que la ciudad amotinada termine en revolución lo que tan bien ha comenzado. El desventurado Salazar y Oyarzábal se ausenta durante algunos minutos para "consultar el caso con el Presidente'. Ya regresa, más suave y adamado que nunca, para jurar que el Presidente se compromete a dejar libre a Riva-Agüero y que, dentro de pocos momentos, lo conducirán al Club Nacional. ¿Puedo agregar que este joven quijotesco y vociferante se llamaba Ventura García Calderón?"


En "Generación sin maestros", en que coloca en la picota a Ricardo Palma, Manuel González Prada y José Santos Chocano, cuenta de éste, su contemporáneo y pariente, una escena de sainete. El joven poeta acaba de declamar su "Canto a España" ante Ramón Menéndez Pidal en el Palacio de la Exposición, y luego se va con sus amigos a "El Comercio", para revisar la crónica del acto.
"Cuando llega a su nombre, que no lleva en esos papeles el adjetivo altisonante que Chocano cree siempre merecer, nos mira, como asombrado, y murmura: `¿El poeta Chocano, simplemente? El genial poeta, ¿no es cierto? El cantor de América".
La escena se volvió a repetir cada vez que se mencionaba a Chocano en ese texto. "Acabamos, claro está, por sonreír", escribe Ventura. "No sabíamos que todo Chocano estaba en ese impudor y que toda una escuela de cachorruelos, sin la excusa del genio verbal, iba a salir de aquella desfachatez infatuada y de aquel narcisismo delirante".

JOYAS DE LA PALABRA

Se suele creer que la belleza del estilo es artificio de superficie. En verdad, el gran estilo extrae su belleza de las entrañas de la idea. Leer a Ventura el narrador -que no tenía por qué ser sociólogo o antropólogo-, el ensayista o el cronista, es un deleite sin tregua. A joy for ever, que dijo John Keats. Leamos tres gemas que escribió en 1924 sobre José Martí: "Ha querido a mujeres de carne; pero su novia se llama Cuba". "Excúsanos, Bolívar, y tú, lugarteniente de la gloria, San Martín, si en la capilla de los libertadores elegimos por más cercano intercesor a este hombre de letras que lleva terciado el fusil a la espalda como un gajo de cruz". "Lo que hoy parece envejecido y oxidado, ese frenesí de libertad de los abuelos, esa sublime inmolación de prebendas para que el negro y el indio pudieran comer en la mesa de todos, lo comprendemos mejor merced a Martí, que ha rejuvenecido los tropos republicanos."
En sus Materiales para un Discurso a la Nación Peruana cinceló a punta de historia esta frase: "No creemos en razas inferiores ni dudamos un punto en su amalgama coherente. Y va más lejos la temeridad de nuestro amor. En ese conjunto de manera de sentir y de enfocar la vida, que constituye una civilización, ninguna divergencia nos sobra."
Cierro, con ansias de seguir, con estas palabras del inmenso Ventura, al que venero aunque no lo acepte en bloque: "Es preciso, poetas, que en las sumidades urbanas alguien vele repitiendo, como un telegrafista de lo invisible, el llamado que no tiene respuesta, para que siquiera dure en el mundo la dignidad humana de la pregunta."

EDITORIAL MUNDO LATINO. MADRID 1924

La venganza del cóndor -

Nunca he sabido despertar a un indio a puntapiés. Quiso enseñarme este arte triste, en un puerto del Perú, el capitán González, que tenía tan lindo látigo con puño de oro y un jeme de plomo por contera.

�Pedazo de animal �vociferaba el capitán atusándose los bigotes donjuanescos�. Así son todos estos bellacos. Le ordené que ensillara a las cinco de la mañana y ya lo ve usted, durmiendo como un cochino a las siete. Yo, que tengo que llegar a Huaraz en dos días�

El indio dormía vestido a la intemperie con la cabeza sobre una vieja silla de montar. Al primer contacto del pie, se irguió en vilo, desperezándose. Nunca he sabido si nos miran bajo el castigo, con ira o con acatamiento. Mas como él tardara un tanto en despertar a este mundo de su dolor cotidiano, el militar le rasgó la frente de un latigazo. El indio y yo nos estremecimos; él, por la sangre que goteaba en su rostro como lágrimas; yo, porque llevaba todavía en el espíritu prejuicios sentimentales de bachiller. Detuve del brazo a este hombre enérgico y evité una segunda hemorragia.

�¡Badajo! �repetía el verdugo, mirándome con ojos severos�. Así hay que tratar a estos bárbaros. Usted no sabe, doctor.

El capitán González me había conferido el grado universitario al ver mis botas relucientes, mi poncho nuevo, que no curtieron los vientos, y estas piedades cándidas de limeño. Anoche mismo, después de ganarme, en la pobre fonda del puerto, cinco libras peruanas al chaquete, me adoptaba ya con una sonrisa paternal, diciendo: �Pues hacemos juntos el viaje hasta Huaraz, mi doctorcito. Ya verá usted cómo se divierte con mi palurdo, un indio bellaco que en todas las chozas tiene comadres. Estuvo el año pasado a mi servicio, y ahora el prefecto, amigo mío, acaba de mandármelo para que sea mi ordenanza. ¡Le tiene un miedo a este chicotillo!�

Tuve que admirar por largo rato el tejido habilísimo de aquel �chicotillo� de junco que iba estrechándose al terminar en un cono de bala. En los flancos de las bestias y de los indios aquello era sin duda irresistible.

Resonaba otra vez en el patio de la fonda la voz marcial:

�¿Y el pellón negro, so canalla? Si no te apuras, vas a probar cosa rica.

�Ya trayendo, taita.

El indio se hundió en el pesebre en busca del pellón que no vino jamás. Diez, veinte, treinta minutos, que provocaron, en un crescendo de orquesta, la más variada explosión de invectivas: Dios y la Virgen se mezclaban en los labios del capitán a interjecciones criollas como en los ritos de las brujas serranas. Pero el ordenanza y guía insuperable no pudo ser hallado en todo el puerto. Por lo cual el capitán González se marchó solo, anunciando futuros castigos y desastres.

�No se vaya con el capitán. Es un bárbaro�, me había aconsejado el posadero; y dilaté mi partida pretextando algunas compras. Dos horas después, al ensillar mi soberbia mula andariega, un pellejo de carnero vino a mi encuentro y de su pelambre polvorienta salió una cabeza despeinada que murmuró:

�Si queres contigo, taita.

¡Vaya si quería! Era el indio perdido y castigado. Por una hora yo también había buscado guía que me indicara los malos pasos de la Sierra y se apeara para restaurar el brevísimo camino entre el abismo y las rocas que una galga de piedras o las lluvias podían deshacer en segundos.

Asentí sin fijar precio. El indio me explicó en su media lengua que lo hallaría a las puertas del poblacho. Me detenía en una choza a pedir un mate de aquella horaciana chicha de jora que tanto alivia el ánimo, cuando le vi llegar, caballero en una jaca derrengada, pero más animosa que mi mula de lujo. Y sin hablar, sin más tratos, aquel guía providencial comenzó a precederme por atajos y montes, trayéndome, cuando el sol quemaba las entrañas, el cuenco de chicha refrigerante o el maíz reventado al fuego, aquella tierna cancha algodonada. Confieso que no hubiera sabido nunca disponer en un tambo del camino con los ponchos, el pellón y la silla de montar tan blando lecho como el que disfruté aquella noche.

Pero al siguiente día el viaje fue más singular. Servicial y humilde, como siempre, mi compañero se detenía con demasiada frecuencia en la puerta de cada choza del camino, como pidiendo noticias en su dulce lengua quechua. Las indias, al alcanzarme el porongo de chicha, me miraban atentamente y parecióme advertir en sus ojos una simpatía inesperada. ¡Pero quién puede adivinar lo que ocurre en el alma de estas siervas adoloridas! Dos o tres veces el guía salió de su mutismo para contarme, en lenguaje aniñado, esas historias que espeluznan al caminante. Cuentos ingenuos de viajeros que ruedan al abismo porque una piedra se desgaja súbitamente de la montaña andina. �Allí viendo, taita�, en la quebrada agudísima, las osamentas lavadas por la espuma del río.

Sin querer confesarlo, yo comenzaba a estar impresionado. Los Andes son en la tarde vastos túmulos grises y la bruma que asciende de las punas violetas a los picachos nevados me estremecía como una melancolía visible. En el flanco de las gigantescas vértebras aquel camino rebañado en la piedra y tan vecino a la hondonada mortal parecía llevarnos, como en las antiguas alegorías sagradas, a un paraje siniestro. Pero el mismo indio, que temblaba bajo el rebenque, tenía agilidades de acróbata para apearse suavemente por las orejas y llevar del cabestro a mi mula espantadiza que avizoraba el abismo y resbalaba en las piedras, temblorosa. Una hora de marcha así pone los nervios al desnudo, y el viento afilado en las rocas parece aconsejar el vértigo. Ya los cóndores familiares de los altos picachos pasaban tan cerca de mí, que el aire desplazado por las alas me quemaba el rostro y vi sus ojos iracundos.

Llegábamos a un estrecho desfiladero, de donde pude vislumbrar en la parda monotonía de la cadena de montañas la altiplanicie amarillenta con sus erguidos cactus fúnebres.

�Tú esperando, taita �murmuró de pronto el guía, y se alejó en un santiamén.

Le aguardé en vano, con la carne erizada. Palpé el revólver en el cinto, estimulando con la voz a la mula indecisa, que, las orejas al viento, oscilantes como veletas, medía el peligro y escuchaba la muerte. Un ruido profundo retembló en la montaña: algo rodaba de la altura. De pronto, a quince metros de mí, pasó un vuelo oblicuo de cóndores, y entonces, distintamente, porque había llegado a un recodo del camino, vi rebotar con estruendo y polvo en la altura inmediata una masa obscura, un hombre, un caballo tal vez, que fue sangrando en las aristas de las peñas hasta teñir el río espumante, allá abajo. Estremecido de horror, esperé mientras las montañas se enviaron cuatro o cinco veces el eco de aquella catarata mortal. Un cono invertido de alas pardas giraba como una tromba sobre los cadáveres.

Más agachado que nunca, deslizándose con el paso furtivo de las vizcachas, hete aquí al bellaco de mi guía que coge a mi mula del cabestro y murmura con voz doliente, como si suspirara:

�Tú viendo, taita, al capitán.

¿El capitán? Abrí los ojos entontecidos. El indio me espiaba con su mirada indescifrable; y como yo quisiera saber muchas cosas a la vez, me explicó en su media lengua que a veces, taita, los insolentes cóndores rozan con el ala el hombro del viajero en un precipicio. Se pierde el equilibrio y se rueda al abismo. Así había ocurrido con el capitán González, �¡pobricitu, ayayay!� Se santiguó quitándose el ancho sombrero de fieltro, para probarme que sólo decía la verdad. Con ademanes de brujo me designaba las grandes aves concéntricas que estaban ya devorando presa.

Yo no inquirí más, porque éstos son secretos de mi tierra que los hombres de su raza no saben explicar al hombre blanco. Tal vez entre ellos y los cóndores existe un pacto obscuro para vengarse de los intrusos que somos nosotros. Pero de este guía incomparable que me dejó en la puerta de Huaraz, rehusando todo salario, después de haberme besado las manos, aprendí que es imprudente algunas veces afrentar con un lindo látigo la resignación de los vencidos.


La llama blanca


Espoleando el caballo con el extremo de la rienda en la mano, el hacendado se lanzó furioso contra el indio para castigarlo ejemplarmente delante de todos los peones. Inclinado el cuerpo sobre el estribo derecho, azotaba al servidor encogido, que, por tierra, hecho un ovillo, pedía al taita perdón a gritos. Pero don Vicente Cabral no quería ya tolerar estos amores escandalosos. ¿No había acaso mujeres en la hacienda? Si otra vez lo pescaba entre las llamas, doscientos azotes a calzón quitado y una noche entera en el cepo…

El rebaño de llamas miraba el suplicio con atención humana: cincuenta bestias de suaves ojos y delicada gracia de mujer. Más alta que las demás, enjaezada como una mula de feria, albísima, sin tacha, ésta llevaba por gala y fantasía la lana del pescuezo entrelazada con cintas rojas y borlones que azotaban, al oscilar, la esquila de plata. Los indios la llamaban la Killa porque era blanca y tal vez sagrada, como la luna llena.

Por entre las pesuñas hendidas se arrastró el indio castigado para escaparse. Entonces, los mismos peones detuvieron con respeto suplicante el caballo del hacendado, para que éste no fuera a azotar también a la llama.

—Mama Killa— prorrumpió un indio designando la Luna, ya rosada en la tarde de abril.

Un hacendado del Perú siempre lleva revólver y las llamas no cuestan caras. Además, era preciso enseñar a los indios que las llamas no son mujeres, ni pueden ser amadas como tales. De un certero disparo en la oreja cayó al suelo la Killa, tiritando; sus ojos muy abiertos miraron con dulzura tan femenina que el hacendado mismo se arrepintió inmediatamente de su brutalidad. La sangre manchaba ya el vellón, la esquila y los cascabeles: con el temblor de la agonía resonaba apenas su música. Entonces los indios, arrodillados, empezaron a sollozar lastimeramente, y el más audaz de todos se volvió a designar la Luna que se esponjaba en la noche, toda roja de presagios de sangre:

—¡Mama Killa, taita!

Sin hacer caso de las supersticiones de “estos indios bárbaros”, don Vicente Cabral desmontó en el patio de la hacienda y subió a acostarse, malhumorado. No toleraría nunca que las lindas bestias estuvieran adornadas como prostitutas.

Cuatro indios se llevaron el cuerpo de la Killa hacia la huaca, donde están enterrados los cadáveres de los grandes abuelos, de todos aquellos, generales o príncipes, que hicieron la majestad del imperio peruano antes de que vinieran a contrarrestar los designios de Huiracocha unos hombres circundados de metal, invulnerables. La huaca está vecina al río, al pie de una montaña de los Andes.

Una música lejana y lúgubre repercutió de cerro a cerro hasta los valles, vencida a trechos por el estruendo del agua en las piedras rodadas de la montaña. Como al conjuro de estas quenas invisibles, la Luna se había tornado blanca y llena de perdones. Silenciosamente fueron apareciendo formas morenas en la noche, avanzando apenas con ese monótono paso de los indios, que pisotean el suelo como en una danza. De la envoltura de los ponchos salieron mujeres pálidas que llevaban las trenzas sobre los pechos y gimoteaban a compás, como en los entierros. Cuando los indios se irguieron a la llama agonizante, la invocación al taita Huiracocha que está en los cielos resonó agudamente, y los puños cerrados amenazaron la casa del hombre blanco situada más abajo, en los extremos de la hacienda. El dueño de la llama, el indio castigado, se arrodilló a besar la herida que seguía manando sobre el vellón, blanquísimo en la noche. Entonces la Killa se estremeció en el suelo, muerta, y le arrancaron el corazón para regarlo sobre la huaca de los abuelos, mientras las quenas lejanas seguían lamentando la injusta ruina de la raza. En el cielo, la sagrada Luna, Mama Killa, desfalleciente como esta hermana suya, no mostraba sus estrías de sangre amenazante; pero los indios comprendieron cuál era su deber. Azotaron a los perros para que aullaran siniestramente hacia la madre del cielo y le contaran la pena de sus hijos terrestres. En voz baja, lamentaban las virtudes de la bestia muerta, su blancura sin tacha, sus ojos de mujer, su vellón esponjado como la flor del algodón. Ninguna supo bajar de la mina tan grávidos lingotes de oro, ninguna tan hábil para guiar por la puna, deteniéndose apenas a ramonear la hierba pálida, un rebaño caprichoso y lento.

* * *

Bajo una piedra de la orilla del río quedó enterrada; no cabe duda alguna del hecho. Mas sólo el amo de la hacienda quedó atónito al día siguiente cuando llegó el rebaño conducido por una llama blanca. Era la misma, era la Killa, con idéntico jaez y esa mirada… Don Vicente Cabral se estremeció. En los alrededores de la hacienda no había llamas tan blancas, y él estaba seguro de haber disparado con mano firme en la oreja derecha. Salio al patio sin decir palabra. Los indios servidores bajaban la mirada como siempre, para no dejarse leer los pensamientos.

Con alegría de cabras retozaban las llamas en el patio, cuando no se agazapaban indolentemente frente a las nieves de la altura o, de un salto brusco, rehusaban la carga: el lingote de oro y la paca de algodón. Inmóvil y erguida en la puerta del corral estaba la Killa. Sí, la misma, enjaezada como ayer, mirando al amo. Don Vicente Cabral conocía por dolorosa experiencia las extrañas artes de los indios, sus iras silenciosas, sus venganzas plañideras, su risa inmóvil; y le pareció preferible no interrogar a nadie. Le hubieran respondido como otras veces, ¡tantas!, modulando su quejido sempiterno: “Manan, taita”. No sabían, no vieron nada… De todo eran capaces. Quizá podían resucitar con sus brujerías a las bestias, o tal vez, corriendo una noche entera por los caminos, hallaron y trajeron otra llama blanca. No daría a estos hombres taimados el espectáculo de la sorpresa o de la cólera.

Montó a caballo y se acercó al rebaño contándolo en voz alta: una…, dos…, quince…, cincuenta. Estaban cabales. Entonces le temblaron las piernas, y probablemente los indios lo advirtieron, porque tintineaban las espuelas. Para calmarse permaneció inmóvil; pero divisaba perfectamente junto a la oreja derecha de la Killa una mancha roja y redonda como traza de bala. Estaba tan cerca de la llama, que no pudo resistirse a mirarla de frente. ¡Esos dos ojos altaneros tenían rencor humano! De súbito, la bestia le escupió el rostro y se alejó ondulante. Uno de esos escupitajos que recelan los indios porque manchan la ropa para siempre. Don Vicente Cabral no supo con exactitud por qué no la emprendía a latigazos con los peones y las bestias. Despacio, enjugó con el pañuelo la baba oscura y espumante que le chorreaba en la mejilla. Ya los indios se arrodillaban esperando el castigo y gimiendo anticipadamente, porque conocían al amo cruel. Pero el amo cruel había perdido la cabeza; por primera vez no tenía ganas de afrentar a nadie o en su alma de civilizado entró quizá siniestramente el amor de los indios por las llamas. Cuando el rebaño se alejaba por la montaña, la Killa volvió la cabeza repetidas veces para mirar al hacendado que estaba inmóvil a caballo, frente al cielo y la Luna y las águilas que suben a los nidos altos, y todo ese misterio de la noche serrana que hace tiritar a los hombres blancos.

Del caballo no paró sino en cama. La mancha del escupitajo no podía borrarse, y fue creciendo en la mejilla como esa extraña enfermedad que los indios llaman uta. El rostro overo y cárdeno se cae a pedazos, roído por un mal incurable. Mientras el amo se moría repitiendo en voz baja el nombre de la llama, sus servidores le miraban el semblante lleno de manchas rojas y chamuscadas, como las heridas de un revólver de buen calibre.

La zoofilia


Grabado de Édouard-Henri_Avril


La zoofilia (del griego zoon, "animal", y philia, "afinidad") o bestialismo es una parafilia que consiste en la atracción sexual de un humano hacia otro animal distinto de su especie. Las personas que sienten esta afinidad o atracción sexual son conocidas como zoófilos o zoofílicos.

Para mayor claridad, se utilizará el término zoofilia para la atracción sexual, y el término bestialismo para el acto sexual. Las dos tendencias son independientes: no todos los actos sexuales con animales implican a zoófilos, ni todos los zoófilos practican el sexo con animales.

La zoofilia es considerada en muchas ocasiones como antinatural, y el acto sexual con otros animales como un abuso de éstos o como un "crimen contra la naturaleza". Algunas personas, por ejemplo el filósofo y autor Peter Singer (involucrado en movimientos por los derechos de los animales), defienden que esto no es así. Aunque la investigación de la zoofilia se muestra optimista y apoya a los zoófilos en su mayor parte, la cultura general se muestra hostil al concepto de la sexualidad animal-humana.

La actividad o el deseo sexual zoófilo no es considerado como patología por el DSM-IV (TR) (cuarto manual diagnóstico y estadístico de la American Psychiatric Association, asociación estadounidense de psiquiatría), a no ser que vaya acompañado de angustia o que interfiera en el funcionamiento normal de la persona en cuestión. Críticos alegan que dichos comentarios en el DSM-IV no dicen nada sobre la salud mental y física del animal que tome parte en actos sexuales con personas; sin embargo, defensores de este tratado sostienen que la relación entre un humano y otro animal puede ir más allá del mero acto sexual, que los animales son capaces de formar una relación amorosa duradera con otro animal o con un humano, y que tal relación no es funcionalmente diferente de ninguna otra relación sexual o amorosa.



Randol Corey Mitchell, 27. Condenado a 5 de libertad condicional por tener sexo con la perra rotwiller de su novia embarazada. (Florida, USA, 2004)
Sexual Assault of female rottweiler
Ocala, FL (US)
Incident Date: Saturday, Jan 31, 2004
County: Marion

Charges: Felony CTA
Disposition: Convicted

Defendant/Suspect: Randol Corey Mitchell

Case Updates: 1 update(s) available
An Ocala man faces five years of probation for having sex with his pregnant fiancee's dog.
Randol Corey Mitchell, 27, pleaded no contest Wednesday to one count of felony animal cruelty. Circuit Judge Victor J. Musleh withheld adjudication and sentenced Mitchell to five years of probation and a mandatory psychological evaluation. He also prohibited Mitchell from owning pets of any kind while on probation and from having unsupervised contact with other people's pets.

"This is very disgusting, to tell you the truth," Musleh told Mitchell. "But I'm going to leave out my personal opinions and withhold adjudication unless you mess up."

Prosecutor Lori Henry sought sex offender sanctions against Mitchell, saying she was concerned Mitchell might try to commit sex crimes against human victims.

"I wish we could classify him as a sex offender," Henry said after the hearing. "I wish that he would have to register as a sex offender."

Sheriff's deputies arrested Mitchell in February after his then-fiancee reported that she had caught Mitchell having sex with her 1-year-old female Rottweiler named Nagaisha. Marion County Sheriff's Office reports indicate Mitchell told deputies this is a "life-long problem" he has had.

A veterinary examination later showed injury to the dog and that the animal appeared to be frightened, Henry said.

Due to the peculiar nature of the case, the Star-Banner is withholding the name of Mitchell's ex-fiancee to protect her privacy. The woman is due to give birth to Mitchell's child soon and could not be present at Wednesday's hearing because she had a doctor's appointment, Henry said.

Although they are no longer a couple, the woman wanted Mitchell to have psychological treatment, Henry said.

Psychologist Louis Legum testified at Wednesday's hearing and "strongly recommended" that Musleh order Mitchell to undergo a sex-offender-specific psychological examination.

"People's sexual behavior is learned behavior," Legum said. "It's not easy in the same way that crack cocaine or alcohol is easy to give up. . . . Meaningful therapeutic intervention has to be directed toward the behavior itself."

Under questioning by Mitchell lawyer Bobby Rumalla, Legum was careful to note that there was no indication Mitchell would become a sex offender without treatment.

"I'm not suggesting that your client is necessarily an undiagnosed pedophile or a mad-dog rapist," Legum said. "I'm sure that your client would want to get control over this behavior."

Musleh agreed Mitchell needed psychological evaluation.

"He certainly needs some psychological," the judge said. "For somebody to do something like this, they gotta have something wrong with them."

Musleh also noted there was no evidence Mitchell had ever committed any sexual offense against a person.

In addition to the probation and psychological evaluation, Musleh ordered Mitchell to pay restitution to the dog's owner for any necessary veterinary treatment and prohibited Mitchell from possessing pornography of any kind.


Kenji Fujimori (hijo del ex-presidente del Perú, Alberto Fujimori, y su perro en un video).

Fragmento de La Ciudad y los perros.


Cava nos dijo: detrás del galpón de los soldados hay gallinas. Mientes, serrano, no es verdad. Juro que las he visto. Así que fuimos después de la comida, dando un rodeo para no pasar por las cuadras y rampando como en campaña. ¿Ves? ¿Ven?, decía el muy maldito, un corral blanco con gallinas de colores, qué más quieren, ¿quieren más? ¿Nos tiramos la negra o la amarilla? La amarilla está más gorda. ¿Qué esperas, huevas? Yo la cojo y me como las alas. Tápale el pico, Boa, como si fuera tan fácil. No podía; no te escapes, patita, venga, venga. Le tiene miedo, lo está mirando feo, le muestra el rabo, miren, decía el muy maldito. Pero era verdad que me picoteaba los dedos. Vamos al estadio y tápenle el pico de una vez a ésa. ¿Y qué pasa si el Rulos se tira al muchacho? Lo mejor, dijo el Jaguar, es amarrarle las patas y el pico. ¿Y las alas, qué me dicen si capa a alguien a punta de aletazos, qué me dicen? No quiere nada contigo, Boa. ¿Estás seguro, serrano, tú también? No, pero lo vi con mis propios ojos. ¿Con qué la amarro? Qué brutos, qué brutos, una gallina al menos es chiquita, parece un juego, pero ¡una llama! ¿Y qué pasa si el Rulos se tira al muchacho? Estábamos fumando en los excusados de las aulas, bajen las candelas, murciélagos. El Jaguar puja de alma, parece que lo estuvieran manducando. ¿Ya, Jaguar, salió, salió? Silencio, que me cortan, tengo que concentrarme. ¿Ya, ya, la puntita? ¿Y qué tal si nos tiramos al gordito?, dijo el Rulos. ¿Quién? El de la novena, el gordito. ¿Tú no lo has pellizcado nunca? Uf. No está mala la idea, pero ¿se deja o no se deja? A mí me han dicho que Lañas se lo tira cuando está de guardia. Uf, al fin. ¿Salió, salió?, el muy maldito. ¿Y quién primero?, porque a mí se me fueron las ganas con tanto ruido que hace. Aquí hay un hilo para el pico. Serrano, no la sueltes que a lo mejor se vuela. ¿Hay un voluntario? Cava la tenía por los sobacos, el Rulos le rogaba no muevas el pico que de todas maneras te lo embocan y yo le amarraba las patas. Entonces, mejor sorteamos, quién tiene fósforos. Córtale la cabeza a uno y enséñame los otros, estoy muy viejo para que me hagan trampas. Le va a tocar al Rulos. Oye, ¿a ti te consta que se deja? A mí no me consta. Esa risita como una picadura. Yo acepto, Rulos, pero sólo por juego. ¿Y si no se deja? Quietos, que huele a suboficial, menos mal que pasó lejos, yo soy muy macho. ¿Y si nos comemos al suboficial? El Boa se come a una perra, dijo el muy maldito, por qué no al gordito que es humano. Está consignado, ahora lo vi en el comedor, matoneaba a los ocho perros de su mesa. A lo mejor no se deja. ¿Quién dijo miedo, alguien dijo miedo? Me como una sección de gordos, uno por uno, y fresco como una lechuga. Vamos a hacer un plan, dijo el Jaguar, cosa que resulte más fácil. ¿A quién le tocó el palito? La gallina estaba en el suelo, quietecita y boqueando. Al serrano Cava, ¿no perciben que ya está r1laridándose la mano? Es por gusto, está muerta, mejor sería el Boa que hace carpas marchando. Ya sorteamos, no hay nada que hacer, te la tiras o te tiramos como a las llamas en tu Pueblo. ¿No tienen una novelita? ¿Y si traemos al poeta a que le cuente una de esas historias que engordan la pichula? Puro cuento, compañeros, yo hago carpas concentrándome, es Cuestión de voluntad. Oye, ¿y si me infecto? Qué te pasa, vida mía, qué tienes, serranito, de cuándo acá te echas atrás, ¿sabías que el Boa está más sano que tu madre desde que se tira a la Malpapeada? Cuéntame esos delirios, piojosito, ¿no te han dicho que las gallinas son más limpias que las perras, más higiénicas? De acuerdo, nos lo comemos aunque muramos con las manos en la masa. ¿Y la ronda? Está Huarina de servicio que es un pelma y los sábados la ronda es cosa boba. ¿Y si acusa? Reunión del Círculo: cadete manducado y soplón, Pero ¿tú dirías que te han manducado? Salgamos que van a tocar silencio. Y bajen las candelas, maldita sea. Ya, dijo el Muy maldito, se ha parado sola; pásenmela. Tenla tú. ¿Yo Mismo? Tú mismo. ¿Estás seguro que las gallinas tienen huecos? Salvo que esta pánfila sea virgen. Se está moviendo, a lo mejor es un gallo rosquete. No se rían ni hablen, por favor. Por favor. Esa risita tan fregada. ¿No ven, han visto esa mano de serrano? La estás manoseando, bandolero. Estoy buscando el no me muevan que ya encontré. ¿Cómo dijo, compañero? Tiene hueco, quietos por favor, y por todos los santos no se rían que se adormece el elefante. Qué bruto. Los serranos, decía mi hermano, mala gente, lo peor que hay. Traidores y cobardes, torcidos hasta el alma. ¡Tápale el pico, jijunagrandísima! Teniente Gamboa, aquí hay alguien que se está comiendo una gallina. Son las diez o casi, dijo el Rulos, más de las diez y cuarto. ¿Han visto si hay imaginarias? También me Como un imaginaria. Tú te comes todo, así estoy viendo, tienes mucho apetito, jura que no te comes a tu santa madre. No había más consignados en la cuadra, pero sí en la segunda y salimos sin zapatos. Me estoy helando de frío y a lo mejor me constipo. Yo confieso que si oigo un silbato, corro. Trepemos la escalera agachados que se ve desde la Prevención. ¿De veras? Entramos a la cuadra despacito y el Jaguar ¿qué cabrón dijo que sólo había dos consignados? Ahí están roncando como diez enanos. ¿Entonces se corren? ¿Quién? Tú que sabes cuál es su cama, pasa adelante, cosa que no nos comamos a otro. Es la tercera, no ven cómo huele a gordito apetitoso. Se le están saliendo las plumas y me parece que se está muriendo. ¿Ya o no? Cuenta. ¿Siempre te vas tan rápido o sólo con las gallinas? Miren esa polilla, creo que el serrano la mató. ¿Yo? La falta de respiración, todos los huecos tapados. Si está que se mueve, juro que se está haciendo la muerta. ¿Ustedes creen que los animales sienten? ¿Sienten qué, huevas, acaso tienen alma? Quiero decir gusto, como las mujeres. La Malpapeada, sí, igualito que las mujeres. Tú, Boa, me das asco. Las cosas que se ven. Oye, la polilla se está parando. Le ha gustado y quiere más, qué tal. Camina borrachita, camina borrachita. ¿Y ahora nos la comemos de a deveras? Alguien va a quedar encinta, no se olviden que el serrano le dejó adentro tamaña piedra. Yo ni sé cómo se mata a las gallinas. Calla, con el fuego se mueren los microbios. La agarras del pescuezo y la tuerces en el aire. Tenla quieta, Boa, voy a hacer un saque, aguántate ésa. Sí señor, la elevaste, bien puesta esa pata. Ahora sí se ha muerto, está toda deshecha, caramba. Caramba, está toda deshecha y quién se la va a comer así oliendo a polvo y, a pezuña. Júrame que el fuego mata los microbios. Vamos a hacer una fogata, pero allá arribita, detrás de la tapia que está más escondido. Silencio, que te parto en cuatro. Trepa de una vez que ya está bien cogido, huevas. Cómo patea el enano, cómo pateaba, cómo, qué esperas para treparte, no ves que duerme más calato que una foca. Oye Boa, no le tapes así la jeta que a lo mejor se ahoga. Ahorita me echa abajo y sólo me estoy frotando, decía el Rulos, no te muevas que te mato y te hago polvo y qué más quieres que te esté bombardeando, respingado. Zafemos que se están levantando los enanos, no te digo, caracho, se están levantando todos los enanos y aquí va a correr sangre a torrentes. El que prendió la luz fue un vivo. El que gritó se están comiendo a un compañero, a la pelea muchachos, también fue un vivo. A mí me manducaron con eso de la luz y ¿sería por eso que le solté la boca?, sálvenme, hermanos. Yo sólo he oído un grito parecido cuando mi madre le largó la silla a mi hermano. ¿Y ustedes, enanos, alguien los ha invitado, qué hacen levantados, por favor, alguien dijo que enciendan la luz? ¿Y ése era el brigadier? No vamos a dejar que hagan eso con el muchacho, maricones. Me he vuelto loco, estoy soñando, desde cuándo se habla así con sus cadetes, cuádrense. Y tú de qué gritas, no ves que es una broma. Esperen que voy a aplastar unos cuantos enanos. Y el Jaguar todavía se reía, me acuerdo de su risa cuando yo estaba machucando a los enanos. Ahora nos vamos, pero eso sí, óiganlo bien y no se olviden: si uno solo abre el pico, nos tiramos a coda la cuadra de verdad. No hay que meterse con los enanos, todos son unos acomplejados y no entienden las bromas. Para bajar las escaleras ¿nos agachamos de nuevo? Puaf, decía el Rulos, chupando un hueso, la carne ha quedado toda chamuscada y con pelos.

Leda y el Cisne, una copia del siglo XVI de un cuadro desaparecido de Miguel Ángel de 1530 (Galería Nacional de Londres).

Leda, by Gustave Moreau

La zoofilia en la religión y la mitología.
-En la Biblia se encuentran varias referencias, por ejemplo en el Levítico 18.23 que dice “No te unirás con bestia haciéndote impuro con ella. La mujer no se pondrá ante una bestia para unirse a ella.
-En la mitología de la Isla de Chiloé existe la leyenda del mítico perro Trehuaco, criatura que mantiene relaciones sexuales con las mujeres.
-En la mitología griega los casos de bestialismo más importantes son los de Pasífae con el toro de Minos y la violación de Leda por un cisne.

fuente de imagen:
http://serie-lalectora.blogspot.com/?zx=c6ca24a7461e4417
La zoofilia en la historia.
-La emperatriz Teodora de Bizancio, se servía de animales en sus bacanales.
-Durante los primeros años de la conquista de América, era común que los españoles les negaran a los indígenas la condición de seres humanos, y los asimilaban a los animales. Era tal el desprecio con que los trataban que, para hacerlos entrar en razón, Bartolomé de las Casas, defensor de los aborígenes, les recordaba a los españoles que si los indígenas eran tan animales como ellos decían, ellos serían culpables de un terrible pecado, el de la zoofilia, ya que permanentemente se amancebaban con sus mujeres.
-En Francia, en 1601, Claudine de Culam, una joven de 16 años, fue ahorcada junto con su perro tras un juicio que la encontró culpable en el cargo de zoofilia.
La zoofilia en la literatura.
-En la obra Las mil y una noches, se relatan dos escenas manifiestas de zoofilia.
En 1973, el dramaturgo Peter Shaffer escribió la obra Equus en la que uno de los protagonistas es un adolescente que siente fascinación sexual y religiosa por los caballos.
-Se dice que el gran escritor italiano Gabriele D´Annunzio,sodomizaba a un pato mientras le cortaba el cuello y, con los estertores del ave,llegaba al orgasmo.

Preguntas de aplicación

1- ¿Qué crees que sucedió hacia el final de cuento La venganza del cóndor de Ventura García Calderón?
2- ¿Cómo definirías un cuento fantástico a partir del relato La llama blanca de Ventura García Calderón?
3- ¿Por qué piensas que la zoofilia es una práctica penalizada por la civilización y sin embargo presente en la literatura?

jueves, 15 de marzo de 2012

SÍLABUS


Sílabo de: LITERATURA PERUANA Y LATINOAMERICANA.

1. INFORMACIÓN GENERAL

Asignatura : Literatura Peruana y Latinoamericana.
Créditos : 4
Pre – requisitos : Ninguno
Carrera(s) Profesional(es) : Comunicación-Tercer ciclo.
Horas de clases : 4 semanales
Duración (inicio - fin) : 23 de abril- 08 de setiembre.
Semestre o Ciclo : 2011-I
Profesor(es) : Martin Cervetto.
martincervetto@live.com



2. DESCRIPCIÓN Y FUNDAMENTACIÓN

El curso de Literatura Peruana y Latinoamericana forma parte del plan curricular de los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Peruana de las Américas. Consta de elementos teóricos y prácticos cuyo objetivo fundamental es el de familiarizar a los estudiantes con el proceso de la literatura peruana y latinoamericana, desde sus albores en la época pre- hispánica hasta el fenómeno contemporáneo del Boom latinoamericano.
Teniendo en cuenta la importancia del lenguaje literario para el desarrollo de la capacidades creativas y para el dominio de las competencias lingüísticas que todo comunicador debe constantemente evidenciar, el presente curso es de suma relevancia en la formación académica del futuro profesional de las comunicaciones.
El curso, por tanto, pondrá énfasis en el desarrollo de las capacidades comunicativas de los estudiantes, tanto a nivel oral como escrito, así como de las competencias lingüísticas que les permitan una óptima comprensión y producción de textos.



3. PROGRAMACIÓN DE UNIDADES TEMÁTICAS

El libro que se leerá en la primera parte del curso será el drama quechua Ollantay, publicado en el blog http://frentealmarinsomne.blogspot.com/.

FECHA CONTENIDO DURACIÓN ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS EVALUACIÓN CRITERIOS INSTRUMENTOS

Martes 24 de abril 1. Presentación del curso. 30 min. Exposición de los criterios metodológicos y de evaluación. El alumno demostrará que se ha familiarizado con los objetivos del curso. Lectura del sílabo.Exposición y preguntas.
La comprensión lectora.
2. Teoría literaria I. 1 h. y 10 min. Lectura del primer módulo: extracto de unas declaraciones de Vargas Llosa y de los diálogos El Ión y La República de Platón. -Se preguntará oralmente a los alumnos sobre el contenido de las lecturas.
-Trabajo de grupo sobre preguntas relacionadas con las mismas. Los alumnos habrán leído el módulo en el blog creado por el profesor especialmente para el curso: http://frentealmarinsomne.blogspot.com/.

Miércoles 25 de abril 3. Teoría literaria II. 1h. 40min. Segundo módulo sobre los planteamientos de Miguel Ángel Huamán. - Se preguntará oralmente a los alumnos sobre los contenidos del módulo. Los alumnos habrán leído el módulo en el blog creado por el profesor especialmente para el curso: http://frentealmarinsomne.blogspot.com/

Miércoles 2 de mayo 4. Teoría literaria III. 1h. 40min. Tercer módulo: Tipos de narrador. - Se preguntará oralmente a los alumnos sobre los contenidos del módulo y se leerá en clase un cuento de Julio Cortázar: Axolotl. Los alumnos habrán leído el tercer módulo en el blog.

Martes 8 de mayo Literatura pre- hispánica 1. 1h. 40min. Cuarto módulo: Ollantay
- Los alumnos serán capaces de identificar la trama, los personajes principales y los tipos de narrador del texto. Los alumnos habrán leído el drama quechua Ollantay en el blog.

Miércoles 9 de mayo. Literatura pre-hispánica 1.
1h. 40min. Cuarto módulo:
Representación Ollantay. Un grupo de alumnos representará en clase un fragmento del Ollantay. Los alumnos habrán leído el drama quechua Ollantay en el blog.

Martes 15 de mayo Literatura de la conquista I. El inca Garcilaso I. 1hora.
40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 5. Se leerán algunos extractos de los Comentarios Reales recogidos también en el módulo. - Se preguntará oralmente a los alumnos sobre cuestiones relativas al módulo. Los alumnos habrán leído antes de la clase el módulo 5.

Miércoles 16 de mayo
-Literatura de la conquista I. El inca Garcilaso I.
Análisis de los 3 primeros capítulos de La tía Julia y el escribidor. 1h. 40 min. - Proyección de videos sobre el Inca Garcilaso. - Los alumnos verán los videos y responderán las preguntas planteadas. Los alumnos habrán leído antes de la clase el módulo 5 y los capítulos 1-3 del libro de Vargas LLosa.

Martes 22 de mayo. - Introducción al barroco. 1h. 40 min. - Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 6. - Se preguntará oralmente a los alumnos sobre cuestiones relativas al módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 6 antes de la clase.

Miércoles 23 de mayo. El barroco latinoamericano: Sor Juana.
Análisis de los capítulos 4- 7 de La tía Julia… 1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 7 y análisis de poemas de la autora mexicana. - La introducción al barroco utilizará la proyección de elementos audiovisuales relativos a la historia del arte. Los alumnos habrán leído el módulo 6 antes de la clase y los capítulos 3-6 del libro de Vargas LLosa.

Martes 29 de mayo Ricardo Palma y la tradición como género literario. 1h. 40 min. - Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 9. - Se proyectarán videos sobre Lima antigua. Los alumnos habrán leído el módulo 9 antes de la clase.

Miércoles 30 de mayo. Módulo 10: El modernismo latinoamericano y sus antecedentes.
Análisis de los capítulos 8- 10 de La tía Julia… 1h. 40 min. - Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 10. - Se explicará la estructura del soneto así como conceptos de métrica y rima. Los alumnos habrán leído el módulo 10 antes de la clase y los capítulos 8-10 del libro de Vargas LLosa.

Martes 5 de junio. Módulo 11: Rubén Darío y el modernismo. 1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 11.
Se comenzará a proyectar la película Total Eclipse. - Se preguntará oralmente a los alumnos sobre cuestiones relativas al módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 11 antes de la clase.

Miércoles 6 de junio. Módulo 12: El simbolismo.
Análisis de los capítulos 11- 13 de La tía Julia… 1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 12.
Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 12 antes de la clase y los capítulos 11-13 del libro de Vargas LLosa.

Martes 12 de junio. EXAMEN PARCIAL
Miércoles 13 de junio. EXAMEN PARCIAL

Martes 19 de junio. Módulo 12: El simbolismo. 1h. 40 min. Se terminará la proyección de la película. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 12 antes de la clase.

Miércoles 20 de junio. Módulo 13: La poesía y los paradigmas de belleza. 1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 13.
Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 13 antes de la clase.

Martes 26 de junio. Módulo 14: El simbolismo en el Perú.
1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 14.
Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 14 antes de la clase.

Miércoles 27 de junio. Módulo 15: El indigenismo en la literatura peruana.
1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 15. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 15 antes de la clase.

Martes 3 de julio. Primera lectura recomendada para el final: el futurismo.
1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo dedicado al futurismo. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo antes de la clase.

Miércoles 4 de julio
. Módulo 16: El vanguardismo.1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 16. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 16 antes de la clase.

Martes 10 de julio. Módulo 17: El vanguardismo en Latinoamérica.
1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo 17. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 17 antes de la clase.

Miércoles 11 de julio. Recuento y repaso sobre el vanguardismo.
Creación de un texto vanguardista.
Primer control de lectura sobre los 15 primeros capítulos de La tía Julia… 1h. 40 min. Se sintetizarán los principales planteamientos de las corrientes vanguardistas. Los alumnos crearán un texto a partir de dichos postulados. Los alumnos habrán terminado de leer los primeros 15 capítulos de La tía Julia y el escribidor.

Martes 17 de julio. Segunda lectura recomendada: Vargas Llosa y el arte de mentir. 1h. 40 min. Exposición de los conceptos recogidos en el módulo. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo antes de la clase.

Miércoles 18 de julio. Módulo 18: Ventura García Calderón y la zoofilia en literatura peruana.
1h. 40 min. Se profundizará en los conceptos expuestos en el módulo 18. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 18 antes de la clase.

Martes 31 de julio. Módulo 19: La literatura fantástica latinoamericana. 1h. 40 min. Se profundizará en los conceptos expuestos en el módulo 19. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 19 antes de la clase.

Miércoles 1 de agosto. El boom . 1h. 40 min. Se profundizará en los conceptos expuestos en el módulo 20. Se harán preguntas orales a los alumnos sobre el módulo. Los alumnos habrán leído el módulo 20 antes de la clase.

Martes 7 de agosto. Narrativa latinoamericana contemporánea. Exposiciones: Pablo Neruda, Juan Rulfo y Gabriel García Márquez.
1h. 40 min. Se analizarán textos de narrativa latinoamericana contemporánea. Las exposiciones serán grupales e interactivas. Los alumnos podrán utilizar material audiovisual para sus exposiciones.

Miércoles 8 de agosto. Poesía latinoamericana contemporánea.
Exposiciones: Jorge Luis Borges, Jorge Eduardo Eielson y Roberto Bolaño.
1h. 40 min. Se analizarán textos de poesía latinoamericana contemporánea. Las exposiciones serán grupales e interactivas. Los alumnos podrán utilizar material audiovisual para sus exposiciones.

Martes 14 de agosto
. Análisis de los textos de creación literaria de los alumnos.
Exposiciones: Juan Carlos Onetti, Carlos Fuentes y, Alfredo Bryce. 1h. 40 min. Las exposiciones serán grupales e interactivas. Los alumnos habrán presentado con anticipación textos de creación literaria, los cuales formarán parte de un módulo dedicado a los mismos.

Miércoles 15 de agosto. Repaso.
Exposiciones: Jaime Bayly, Federico Andahazi y Mario Bellatin.
1h. 40 min. Se analizarán textos de narrativa latinoamericana contemporánea. Los alumnos podrán utilizar material audiovisual para sus exposiciones.

Martes 21 de agosto
EXAMEN FINAL 1h. 40 min. Serán materia de examen los módulos del 11 al 20 así como la totalidad de la novela La tía Julia y el escribidor.
Miércoles 22 de agosto. EXAMEN FINAL 1h. 40 min.


4. ACTIVIDADES DE APLICACIÓN

Lectura y análisis de textos.
Producción de textos.
Producción de materiales discursivos (exposición oral).

5. MÉTODOS Y MATERIALES

El profesor diseñará una página web o blog en donde colgará los materiales a fin de que el alumno pueda leerlos antes de cada clase.
La dirección electrónica del blog es: http://frentealmarinsomne.blogspot.com/


6. EVALUACIÓN

1. Examen parcial : 25%
2. Examen final: 25%
3. Participación: 50%
Este rubro consta de los siguientes componentes:
- Asistencia y participación: 50%
- Controles de lectura: 25%
- Exposiciones: 25%

7. BIBLIOGRAFÍA

 Basadre, Jorge. Literatura Inca. París: Descleé, de Brouwer. 1938.
 Benjamin, Walter (1980). "El surrealismo: la última instancia de la inteligencia europea", pp. 41-63, en Imaginación/Sociedad, Iluminaciones I (Jesús Aguirre, traductor), Madrid: Editorial Taurus-Alfaguara, 1980.
 Burger, Peter (1974). Teoría de la vanguardia, Frankfurt am main: Suhrkamp
 Carrillo, Francisco. Enciclopedia histórica de la literatura peruana. Tomo 1: Literatura Quechua clásica (1986); Tomo 2: Cartas y cronistas del Descubrimiento y la Conquista (1987); Tomo 3: Cronistas de las guerras civiles, así como el levantamiento de Manco Inca y el de Don Lope de Aguirre llamado "la ira de Dios" (1989); Tomo 4: Cronistas del Perú Antiguo; Tomo 5: Cronistas que describen la Colonia: Las relaciones geográficas. La extirpación de idolatrías (1990); Tomo 6: Cronistas Indios y Mestizos I (1991); Tomo 7: Cronistas Indios y Mestizos II: Felipe Guamán Poma de Ayala (1992); Tomo 8: Cronistas Indios y Mestizos III: El Inca Garcilaso de la Vega (1996); Tomo 9: Cronistas de convento, cronistas misioneros y cronistas regionales (1999). Lima: Horizonte.
  Cornejo Polar, Antonio [y] Cornejo Polar, Jorge. Literatura peruana, Siglo XVI a Siglo XX. Berkeley-Lima: Latinoamericana. 2000.
  Cornejo Polar, Antonio. Escribir en el aire: ensayo sobre la heterogeneidad socio-cultural en las literaturas andinas. Lima: Horizonte. 1994.
  Cornejo Polar, Antonio. La formación de la tradición literaria en el Perú. Lima: CEP. 1989.
 Da Silva Brito, Mario (1997). História do Modernismo brasileiro, antecedentes da semana de Arte moderna, 6° edición, Rio de Janeiro: BCD Uniáo Editores.
 García-Bedoya Maguiña, Carlos. Para una periodización de la literatura peruana. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 1990.
 García-Bedoya Maguiña, Carlos. La literatura peruana en el periodo de estabilización colonial (1580-1780). Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 2000.
 Guamán Poma de Ayala, Felipe de. El primer nueva corónica y buen gobierno. 1615/1616. København, Det Kongelige Bibliotek, GKS 2232 4°. Facsímil del manuscrito autógrafo, transcripción anotada, documentos y otros recursos digitales.
 Grupo poético Noble Katerba: Persistencia Vital: Noble Katerba, Ed. Casa Barbieri, Lima, 2007 (un tomo)
 Lienhard, Martin. La voz y su huella. Escritura y conflicto étnico-cultural en América Latina. 1492-1988.. Lima: Horizonte. 1992.
 Porras Barrenechea, Raúl. Los cronistas del Perú (1528-1650). Lima: Sanmartí Impresores. 1962.
 Porras Barrenechea, Raúl. Las relaciones primitvas de la conquista del Perú. Lima: s/e. 1967.
 Rama, Ángel, Transculturación narrativa en América Latina, México, Siglo XXI, 1982.
 Sánchez, Luis Alberto. La literatura peruana, derrotero para una historia espiritual del Perú. Buenos Aires: Guaranía. 1950.
 Sánchez, Luis Alberto. Nueva historia de la literatura americana. Lima: Edición del autor. 1987.
 Tamayo Vargas, Augusto. Literatura peruana. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 1965.


LIBROS EN RED

http://www.alternativabolivariana.org/pdf/carpentier_viaje_semilla.pdf
http://ar.geocities.com/ProyectoInacayal/cuerpo_BibliotecaInacayal.html
http://www.portalplanetasedna.com.ar/psicologia1.htm
http://www.librosgratisweb.com/librospornombre.html


COMENTARIO REALES: INCA GARCILASO DE LA VEGA

• http://cvc.cervantes.es/lengua/thesaurus/pdf/47/TH_47_002_061_0.pdf
• http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01371852122384963002257/210213_0059.pdf
• http://www.escritos.buap.mx/escri33/franciscoramirez.pdf
• http://www.ucm.es/info/especulo/numero25/metaotre.html
• http://www.staff.uni-mainz.de/lustig/texte/antologia/garcilas.htm

ARTÍCULOS SOBRE: SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ


• http://www.avantel.net/~eoropesa/html/poesia/sjuana1.html
• http://www.los-poetas.com/l/sor3.htm
• http://www.geocities.com/usako76/sor_juana/index.html
• http://www.filosofia.tk/versoados/his_esp_barroco.htm
• http://www.lluisvives.com/servlet/SirveObras/jines/56819513212392774654679/p0000001.htm
• http://www.usfq.edu.ec/liberarte/05/respuesta.html
• http://www.clublectores.com/biografias/sorjuana.htm
• http://www.ensayistas.org/antologia/XVII/sorjuana/sorjuana1.htm

ARTICULOS: MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA

• http://academics.hputx.edu/modlang/LHModYVanguardia.html
• http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/ArteSigloXX.html
• http://www.cervantesvirtual.com/portal/bnc/huidobro/huidobro.shtml
• http://www.lehman.edu/ciberletras/v07/veres.html
• http://es.wikipedia.org/wiki/Naturalismo
• http://www.monografias.com/trabajos16/modernismo-literario/modernismo-literario.shtml
• http://www.hiru.com/es/literatura/literatura_08400.html
• http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9476&cat=literatura
• http://foros.monografias.com/showthread.php?t=18562
• http://home.wlu.edu/~barnettj/Holding/01/phillipsg/sigloXIX_romanticismo.htm
• http://html.rincondelvago.com/movimientos-literarios-hispanoamericanos.html

ARTÍCULOS SOBRE VANGUARDIA LATINOAMERICANA

• http://www.lehman.edu/ciberletras/v07/veres.html
• http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/18837/1/articulo2.pdf
• http://html.rincondelvago.com/vanguardismo-literario.html
• http://www.monografias.com/trabajos11/vangua/vangua.shtml
• http://es.wordpress.com/tag/vanguardia-latinoamericana/
• http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/arena/vanguardia.htm
• http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0716-58112005000100003&script=sci_arttext
• http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0254-16372008000200007&script=sci_arttext

ARTICULOS SOBRE MODERNIDAD


• http://servicio.cid.uc.edu.ve/postgrado/manongo19/19-12.pdf
• http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/silen.html
• http://html.rincondelvago.com/modernidad_crisis.html
• http://www.wikisociales.cl/index.php?title=Habermas%2C_%22La_modernidad:_Su_conciencia_del_tiempo_y_su_necesidad_de_autocercioramiento%22
• http://www.robertexto.com/archivo/teoria_modernidad.htm
• http://www.nietzscheana.com.ar/discurso_filosofico_modernidad.htm
• http://usuarios.lycos.es/politicasnet/autores/habermas.htm
• http://labola.wordpress.com/2008/01/23/habermas-el-discurso-filosofico-de-la-modernidad-y-la-critica-a-foucault-por-adolfo-vasquez-rocca/
• http://trabajosfernandovera.blogspot.com/2005/10/la-modernidad-incompleta-segn-habermas.html
• http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras23/notas/sec_2.html
• http://www.decrecimiento.info/2007/04/qu-es-la-modernidad.html
• http://es.wikipedia.org/wiki/Modernidad

ARTICULOS SOBRE POSMODERNIDAD

• http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/dussel54.pdf
• http://aquileana.wordpress.com/2008/01/17/sssss/
• http://es.wikipedia.org/wiki/Posmodernidad
• http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/l_posmo/posmo_2.htm

CONSULTAR:

• http://lacoctelera.com/boomlatinoamericano/categoria/principales-representantes
• http://saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/investigacion/inum8/gonzalez_a.pdf
• http://analisisliterarioupelipb.blogspot.com
• http://sincronia.cucsh.udg.mx/reyes06.htm
• http://.hist.puc.cl/iaspm/mexico/articulos/Rodriguez.pdf
• http://.udenar.edu.co/ceilat/proyeccion/congreso2/ponencias/ponencia19.pdf
• http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2005/octubre/2anteaula113.htm
• http://www.ronaldflores.com/2007/05/02/hombres-de-maiz/